Embarazo, ortodoncia y otros tratamientos bucales, ¿qué se debe tener en consideración? – Parte3

Otro género de tratamientos bucales

A lo largo del primer trimestre de embarazo los especialistas recomiendan no efectuarse ningún tratamiento bucal salvo que sea muy preciso y no pueda aguardar a ser efectuado a lo largo del segundo trimestre, que es el más conveniente para esto.

Estos casos urgentes serían, por poner un ejemplo, extracciones que no puedan aguardar, infecciones bucodentales grandes o bien caries susceptibles de provocar una infección periapical.

«Muy frecuentemente nos preguntan si las embarazadas pueden hacerse tratamientos bucales y siempre y en toda circunstancia respondemos que la encinta puede percibir el tratamiento bucal que precise, mas a lo largo del primer trimestre se acostumbran a efectuar solo tratamientos de emergencia, en tanto que es a lo largo del primer trimestre cuando se marchan a formar las estructuras primordiales, como el sistema nervioso con el cerebro, el corazón y el sistema vascular» – explica Covadonga Balaguer

El segundo trimestre, en cambio, es el más ideal para someterse a cualquier tratamiento bucal si bien hay siempre y en todo momento que informar del embarazo al dentista a fin de que tome las cautelas oportundas

«El segundo trimestre es el instante ideal para efectuar cualquier tratamiento bucal, puesto que no hay inconveniente en emplear anestesia local. Acá volvemos a ver la relevancia de informar del embarazo, puesto que el especialista utilizará medicamentos anestésicos que no afecten al bebé» – comenta la Doctora Covadonga Balaguer

Y el tercer trimestre, como el primero, es de nuevo el menos recomendado para practicarse cualquier tratamiento bucal. A los peligros propios del empleo de la anestesia, se aúna el volumen de la tripa, que puede complicar o bien molestar a la madre para continuar bastante tiempo en exactamente la misma situación, e inclusive el agobio que a bastantes personas les supone asistir al dentista.

En consecuencia, en este trimestre se van a hacer tan solo los tratamientos urgentes que no puedan aguardar a ser practicados tras dar a luz, y en ningún caso se empleará el óxido nitroso (conocido popularmente como «gas de la risa») como sedante.

«En el último trimestre del embarazo puede resultar molesto continuar sentada en el sillón del ortodoncista a lo largo de un periodo prolongado de tiempo, por este motivo aconsejamos aguardar a que nazca el bebé para empezar tratamientos largos. No obstante, si estás haciéndote un tratamiento en el momento en que te enteras de que estás encinta deja de preocuparte, en tanto que el especialista va a tener cuidado de que la barriga no dificulte el retorno venoso de tus piernas» – concluye la doctora Covadonga Balaguer.

La mayor parte de estas recomendaciones asimismo se aplicarían tras dar a luz, si la madre ha optado por lactancia materna. Los especialistas recuerdan que todo lo que sucede al torrente sanguíneo puede afectar de igual modo a la leche de la madre, con lo que cualquier tratamiento que implique anestesia o bien el empleo de determinados productos (como por poner un ejemplo, los empleados para el blanqueamiento bucal), se recomienda aplazarlos siempre y cuando resulte posible.