El dentista del siglo veinte deja paso al del siglo veintiuno

Valencia- ¿Quién afirmó temor al dentista? De forma tradicional los recursos empleados para el cuidado de la salud bucodental han sido violentos y molestos para el paciente. Mas el día de hoy el aparataje propio de una consulta ha dado un vuelco increíble. Las pinzas, las agujas y los espéculos han pasado a mejor vida y los protagonistas son los ordenadores. “¿Temor al dentista? El paciente actualmente solo debe tener temor a su boca y supervisar la prevención. Ir al dentista ya no duele y se hacen tratamientos poco a poco más veloces. Lo que ya antes tardábamos un año ahora lo hacemos en un par de meses. En ocasiones hasta ponemos en exactamente el mismo día los implantes”, afirma con conocimiento de causa, dentista valenciana.


En una profesión inmersa en una transformación incesante, estos días se presentan los últimos aparatos de radiología en 3D, los nuevos escáneres intraorales, que reemplazan la toma de medida con materiales en boca, o bien ficheros digitales que llegan a los laboratorios en tiempo real para edificar las prótesis informáticas. Además de esto, se va a poder ver las lentes de RA para los pacientes, los avances en cirugía guiada para introducir implantes sin incisiones ni puntos;máquinas de blanqueamiento bucal por láser;o el control del cepillado por medio de teléfonos móviles o bien tabletas.

En los últimos tiempos la odontología ha experimentado una enorme transformación, como consecuencia eminentemente de las nuevas tecnologías. Los avances han supuesto una genuina revolución para esta especialidad médica, a la que ha concedido ventajas esenciales en el campo del diagnóstico y del tratamiento como una mayor seguridad, precisión y velocidad.

Y es que el planeta computarizado ofrece grandes posibilidades para conseguir una odontología poco a poco más diligente y precisa, o bien poder enseñar anteriormente al paciente en pantalla de qué manera va a quedar su boca tras la cirugía o bien los últimos sistemas de construcción de nuevas piezas dentales o bien diferentes prótesis, lo que se llama odontología sensible.