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El de Georgina Rodríguez y otros tratamientos para tener una sonrisa más bonita

os expertos lo tienen claro: nunca es tarde para mejorar tu sonrisa. Estamos viviendo un auténtico boom de los tratamientos de ortodoncia en adultos, celebrities incluidas. Y es que no son pocos los rostros conocidos que también han pasado por la consulta con el objetivo de mejorar la que es una carta de presentación de nuestra imagen. Eva Longoria lo confesaba el pasado año en una entrevista, y ahora es Georgina Rodríguez quien, en respuesta a algunos comentarios de Instagram, explica por qué no sonríe demasiado: igual que Cristiano Ronaldo (quien también recurría a la estética dental para mejorar su sonrisa), la modelo lleva brackets. Estos siempre han estado vinculados a la infancia y la adolescencia, pero en vista del particular auge de estos tratamientos de ortodoncia en la edad adulta, hemos buscado la opinión de los expertos para saber qué es lo que nos lleva a pasar por la consulta, cómo puede afectarnos una dentadura con problemas, así como cuáles son las opciones más demandadas y recomendadas en este momento.

Hay que partir de que “la edad idónea para corregir los problemas de posición de los dientes o de la mandíbula es durante la etapa de crecimiento, porque favorece el movimiento dentario (con lo que el tratamiento será más corto). Pero los estudios confirman que nunca es tarde para mejorar la sonrisa”, nos cuenta Juan Carlos Pérez Varela, presidente de la Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO). Y que estamos a tiempo es un hecho innegable que podemos comprobar a diario en la consulta de cualquier especialista. “Es indudable que cada vez más adultos se animan a someterse a ortodoncia. De hecho, en la mayoría de las consultas de los ortodoncistas de práctica exclusiva, el número de pacientes adultos es ya el mismo que el de adolescentes y niños”, nos cuenta.

Eva Longoria

No es solo una cuestión de estética

Pero, ¿qué motivo ha hecho que cada vez más adultos recurran a esta solución para su sonrisa? “El fundamental es la estética. El paciente adulto acude habitualmente a una primera cita de ortodoncia porque se ve los dientes desalineados o montados unos sobre otros y no le gustan. Una vez en la consulta al paciente se le explica que los objetivos del tratamiento serán tanto estéticos, que es lo que demanda el paciente, como funcionales”, explica Dra. Nadia Sarmini, directora de Clínica Bernabéu. Y es que “aunque los motivos estéticos suelen ser los que más peso tienen a la hora de someterse a una ortodoncia, también son motivos de salud los que hacen que una persona de 40, 50 o incluso 60 años decida hacerlo, ya sea para subsanar problemas derivados del síndrome del ATM, ronquidos, apnea del sueño…”, explica el experto de la SEDO, quien añade que hay algunos pacientes se someten de adultos a ortodoncia porque, por diferentes motivos, no lo hicieron en su momento (en la infancia o en la adolescencia). “Hay que pensar que hace 40 o 50 años la ortodoncia no estaba tan generalizada en nuestro país, por lo que muchas veces no se trataban problemas que sí requerían de una ortodoncia”, nos cuenta.

Sobran, pues, los motivos que pueden llevarnos a pedir la opinión de nuestro experto. Pero podemos plantearnos también si cualquier persona puede someterse a un tratamiento de ortodoncia, independientemente de su edad. “No hay límite de edad para hacerse un tratamiento de ortodoncia mientras se tenga un buen estado periodontal (que no tenga problemas en las encías) y un buen nivel del hueso”, cuenta el presidente de la SEDO, quien añade que en algunos casos es obvio que el paciente necesita un tratamiento ortodóncico (cuando los signos externos son evidentes como malposición dental, o cuando el propio paciente nota que ya no le coincide bien la mordida), pero en otros es necesario que un profesional lo diagnostique porque el problema no afecta a la estética, sino a la salud. Por ejemplo, hay mucha gente que desconoce que la ortodoncia (o un tratamiento combinado de ortodoncia o cirugía ortognática) puede mejorar sustancialmente la calidad de vida de quienes sufren apnea del sueño. También hay personas que padecen durante años dolores de cabeza, oído, cuello o espalda y van de especialista en especialista sin dar con la causa, que ignoran que la respuesta puede estar en su boca. Los problemas en la ATM (articulación temporomandibular, la que une la mandíbula con el resto del cráneo) pueden provocar problemas de equilibrio, zumbidos de oído, contracturas en cuello y espalda…

El Doctor Dario Vieira Pereira,  de la clínica Propdental, apunta además un caso que contribuye a este aumento de los tratamientos en adultos. “El más recurrente es por un tema de recidiva: pacientes que ya han llevado ortodoncia pero el sistema de retención no ha sido correcto y se les han vuelto a mover todos los dientes”, cuenta, además de la estética y, por último otro motivo en adultos es para mejorar espacios para la colocación de implantes o para mejorar el tema periodontal.

¿Cómo afecta la sonrisa a nuestra personalidad?

Surge, además, otra pregunta, ¿puede afectar a la personalidad el hecho de no estar a gusto con nuestros dientes? “Hoy en día tenemos numerosos estudios sobre cómo influye tener una sonrisa atractiva en la autopercepción. Lo que es muy fácil de comprobar es que la gente que no se encuentra a gusto con el aspecto de su boca sonríe menos, y cuando lo hace, procura ocultarla a los demás. Eso condiciona mucho la forma en la que nos relacionamos con los demás”, explica el doctor Pérez Varela. “Cuando la gente se siente orgullosa de su sonrisa, sonríe más. Y están más que comprobados los efectos positivos de sonreír, tanto para el propio bienestar, como sobre el entorno. De hecho, en muchas ocasiones, observamos que los pacientes experimentan un gran cambio conforme avanza el tratamiento de ortodoncia: sonríen más, se les ve más seguros y hasta se arreglan más”, nos confirma.

Partimos, por lo tanto, de la base de que la sociedad actual le da una gran relevancia a la estética. Pero, además, cada vez somos más conscientes de que la sonrisa es nuestra principal tarjeta de presentación y tiene un papel fundamental en la expresión facial y la apariencia. “Existen distintos estudios que demuestran que el hecho de sonreír aumenta las ventas. Hay investigaciones que han puesto de manifiesto que las personas que sonríen son percibidas por los demás como más atractivas, tienen más éxito en sus relaciones personales, y también en las laborales. Hay un estudio que también corrobora que las personas con una bonita sonrisa son percibidas por los demás como más eficientes en el trabajo”, cuenta el presidente de la SEDO.

Michelle Jenner

¿Dejan alguna vez de moverse los dientes?

Esta es una de las preguntas que muchas personas se plantean a la hora de valorar cuándo someterse a un tratamiento como la ortodoncia. “Es importante recordar que los dientes continúan moviéndose toda la vida. Con la edad, los dientes se van desgastando y la línea de la sonrisa va descendiendo. Es decir, que con el paso de los años cada vez se ven menos los dientes superiores y se ven más los inferiores. Por lo que en muchas ocasiones entre los 40 y 50 años comienzan a evidenciarse algunos procesos que se llevan desarrollando mucho tiempo y que hasta entonces estaban en equilibrio, pero que a partir de un momento determinado hace surgir la necesidad de mejorar la sonrisa”, matiza el doctor Pérez Varela. “En otros casos, son pacientes cuyos dientes se han desplazado debido, por ejemplo, a la inflamación producida por enfermedad de las encías, abriéndose espacios entre los dientes. Hay muchas personas que, por cuestiones genéticas o por malas técnicas de cepillado, tienden a padecer enfermedad periodontal (problemas en las encías). Eso puede llevar la pérdida de piezas dentales (e incluso pérdida del hueso), que provoca una mala oclusión (mala mordida) que hace necesaria la ortodoncia”, añade.

En lo que respecta a la estética, la sonrisa también envejece, tal y como explica el doctor Pérez Varela. “Al igual que la piel pierde firmeza y se arruga, o el pelo canea, las piezas dentales tienden a apiñarse (especialmente los inferiores). A partir de los 40 años empiezan a hacerse visibles los cambios y los problemas que origina el envejecimiento propio de los tejidos y las estructuras bucodentales”, nos dice. Entre otras cosas, con la edad el esmalte se vuelve más traslúcido, lo que hace aparecer la dentina más interna, tornándose una coloración más intensa (el diente amarillea); los dientes se desgastan (la parte superior y más picuda de los dientes se van desgastando y aplanando, hasta llegar a perder totalmente el esmalte) y se producen cambios en la encía, como el llamado retroceso gingival que va exponiendo el cuello dental, o el adelgazamiento del epitelio, la superficie se va volviendo más opaca (menos brillante), o las rugosidades menos acentuadas.

‘Brackets’ de zafiro, ortodoncia invisible… estas son las alternativas

La estética dental, está claro, está viviendo una época dorada. “Hoy en día hay tratamientos individualizados para cada paciente, que mejoran la calidad de vida de las personas. Desde alineadores dentales transparentes para colocar los dientes, a tratamientos blanqueantes, o limpiezas dentales profesionales… son necesarios para que los dientes duren toda la vida”, nos explica el doctor Iván Malagón. Y al igual que sucede en otros campos relacionados con el mundo de la imagen, como la medicina estética, “los últimos años la ortodoncia ha avanzado mucho y los aparatos que usamos son cada vez más estéticos, los tratamientos son cada vez más cortos y menos engorrosos para el paciente”, apunta el presidente de la SEDO, quien nos resume algunas de las opciones más demandadas del momento.

-Dentro de los aparatos removibles (de quita y pon) los alineadores transparentes están siendo muy demandados porque son discretos y tienen la ventaja de que pueden ser retirados y colocados por el propio paciente para comer y limpiarse los dientes, sin embargo, para que puedan tener el efecto deseado deben ser llevados las 24 horas del día, y sólo quitarlos para comer. Se hacen mediante tecnología digital a medida para cada paciente.

-Dentro de los aparatos fijos se puede optar por los brackets metálicos convencionales, que van situados en la cara externa visible del diente, por los estéticos (que se camuflan con el tono natural del diente por lo que también son muy discretos) o brackets linguales, que se colocan en la parte interna y son completamente invisibles incluso al comer o hablar. Es decir, tienen las mismas ventajas de la ortodoncia tradicional sin interferir en la actividad y ocio del paciente porque son imperceptibles para los demás al ir por dentro del diente. Los brackets linguales se fabrican de forma individualizada (a partir de una imagen tridimensional virtual de la boca del paciente, se diseñan los brackets y los arcos), lo que permite hacer aparatos tan afinados que proporcionan un buen control del movimiento dental y sin molestias para el que los lleva porque se adaptan a la anatomía dental del paciente.

Georgina Rodríguez

Coincide la doctora Nadia Sarmini, directora de Clínica Bernabéu, para quien “las principales alternativas a la ortodoncia convencional de brackets metálicos son la ortodoncia mediante bracketsde zafiro (que son transparentes), la ortodoncia lingual (que son brackets que se cementan en la cara interna de los dientes), y por supuesto Invisalign, la técnica más cómoda que existe hoy en día, la cual consiste en colocar los dientes mediante alineadores transparentes, que te quitas para comer y cepillarte los dientes, que es lo más incómodo de los brackets. Esta última técnica se puede combinar al finalizar el tratamiento con blanqueamiento y carillas si son necesarias”.

Como es obvio, en la edad adulta, triunfan las opciones de ortodoncia más discretas, tal y como nos cuenta el doctor Pérez Varela, quien nos cuenta que “por ello tienen tanto éxito los brackets estéticos o cerámicos, los alineadores transparentes y la ortodoncia invisible, pero también es cierto que hay quien prefiere lucir su ortodoncia y hacer de los brackets un complemento más. Aunque es más habitual entre los adolescentes, existe la posibilidad de escoger gomas de distintos colores luciendo una sonrisa muy llamativa: algunos optan por sus tonos preferidos, a otros nos piden que utilicemos los de su equipo de fútbol favorito y a otros les gusta variar o combinarlos con sus ojos”